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Me
enamoré de sus piernas (XXXII)

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Datos ténicos |

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| Título: |
Me enamoré
de sus piernas (XXXII) |
| Autor: |
Gestialba.com |
| Productor: |
Gestialba.com |
| Gión: |
Gestialba.com
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| Protagonista principal: |
Evelin |
| Actores: |
Evelin,
Jorge, Lorena, Jennifer, Teresa, Mirian, Pedro, Eve, Lucía, Karen,
Astrid, Nicole, Teresa |
| Musica: |
Gestialba.com |
| Fotografía: |
Gestialba.com |
| Editada: |
2006 |
| Género: |
Erótico |
| Duración: |
005
minutos |
| Recomendada: |
Mayores de
18 años |
Relato
Esta mañana Mirian y Jorge se han marchado de viaje
a una convención. Yo aprovecharé para hacerme la manicura y ponerme
guapa para cuando ellos regresen, al tiempo intentaré seducir a la chica
que me han recomendado, es muy joven acaba de cumplir los 18 años y me
han dicho que es una dulzura de mujer y además es una profesional en su
campo: Manicura, Pedicura, masajes y tratamiento del cuerpo en general, al
que yo haré que incluya el dar satisfacción sexual. Espero que sea
receptiva y facilite mi fantasía. Llaman a la puerta:
-Srta. Lucía. Una chica que dice ser manicura pregunta por usted.
-Dígale que pase al salón, la recibiré allí. Es puntual, otra buena
cualidad de esta chica.
-Buenas tardes soy Teresa, Me han enviado de la agencia, para hacerle la
manicura.
-Hola Teresa, Soy Lucía ¡Encantada de conocerte!
No pierdo el momento, para saludarla le he dado dos besos, uno en cada
mejilla, pero con el último, queriendo le he rozado la comisura de sus
labios. Ella no ha hecho gesto alguno de rechazo. ¡La cosa promete!
-¿Te apetece tomar algo?
-Sí, un agua con gas por favor. Srta. Lucía, no quiero ser maleducada,
pero sepa que la agencia me envía aquí por horas que tengo que
justificar.
-No te preocupes. Te pagaré todas las horas que sean necesarias. ¡Quédate
tranquila!
-La chica para decirme la regla que le obliga la agencia ha pasado por un
verdadero calvario, se ha puesto roja como un tomate. Resalta mucho el
sofoco ya que tiene una piel muy blanca.
Le he servido la bebida y le he dicho que se siente en el sofá, yo me he
sentado junto a ella. Al sentarme mi falda se ha subido más de lo normal
y ha dejado mis muslos al descubierto, ella ha dirigido su mirada a ellos
y de paso se ha fijado en mi entrepierna, que para que mi plan no falle,
hoy no me he puesto braga, Teresa coge la bebida y da un sorbo, resopla
echándose aire en la cara y dice:
-¿Qué quiere que le haga primero las uñas de las manos o la de los
pies?
-La de los pies.
-Srta. Lucia. Tiene usted unos pies de película y unas piernas de galería
de arte.
-¡Gracias pequeña!
Con este piropo, no tengo dudas de que me lo voy a pasar muy bien con esta
dulce criatura. No me he molestado en ir a la sala de masajes, he
preferido quedarme en el salón. Sentada en el sofá y ella en una
banqueta que le he proporcionado, ha empezado la pedicura por el pie
derecho. No los toca, los acaricia, es una profesional muy cualificada.
Cuando empieza a limar la uña del dedo gordo, en gesto provocador he
separado las piernas para que pudiera ver mi vagina ya palpitante de
placer y me dice:
-Srta. Lucía. ¿Tiene usted la vagina depilada? ¡Me encanta las mujeres
con la vagina depilada!
-Sí, Siempre tengo el coño afeitado. Pero precisamente te iba a pedir si
tú también te dedicas a eso.
Cuando ha terminado de hacer la pedicura, los ha dejado. Las uñas no se
las pinta, será lo último. No estaban pintadas pero con el brillo que
les ha dado resultan atractivas. Oiga:
-¿Tiene una cama para poder depilar cómodamente su coño? Luego le daré
un masaje.
-Sí, ¡Acompáñame!
De camino a la sala de gimnasia, mi vagina iba goteando jugo, era fantástico,
con el simple pensamiento de poder follarme esta hembra ya me estoy
corriendo. ¡Es increíble con la experiencia que tengo!
-¿Te vale ésta?
-Es perfecta, se puede desnudar y tumbarse boca arriba.
Me desnudo y me echo en la cama con mi espalda descansando sobre ella, mis
pechos tersos y con los pezones señalando al techo. Teresa prepara su
maletín y de él dispone todo lo necesario en una mesita adyacente como
si de una operación quirúrgica fuese a realizar. Dice:
-Relájese. Le voy a dejar la vagina con el depilado más suave que nunca
ha tenido.
Teresa saca un bote de su maletín y aplica un chorro en su mano
izquierda, lo frota enérgicamente con la derecha para calentarlo y me lo
aplica en pubis, vagina, ingles y ano. Ha empezado dándome un masaje que
me ha hecho sentir flotar. Este líquido mezclado con la gran cantidad de
jugos que voy soltando hace que esté verdaderamente mojada. Suena el
intercomunicador:
-¡Es Eve!
-Hola Lucía. Soy Eve ¿Es buena hora para llamar? Aquí son las 13:00
horas.
-¿Cómo estas cariño? Si es muy buena hora, aquí son las ocho de la
tarde. Tus padres han salido a una fiesta de empresa. ¿Cómo te ha ido en
la reunión?
-Muy bien lucía, El secretario es muy simpático me ha dado un puesto de
trabajo como traductora personal cuando sale de viaje. ¡Viajaré mucho!
-Es un trabajo fácil para ti ¿Verdad?
-Fácil y muy conveniente Lucía. Así tendré la oportunidad de ir
conociendo a los dirigentes de los países. ¡Es genial! Bueno Lucía,
ahora voy a buscar un sitio para comer. Esta es una ciudad enorme. Pero si
no la conoces no encuentras nada. Un beso para ti, y otro para mamá y
otro para papá. ¡Os quiero, adiós Lucía!
-Ten mucho cuidado. ¡Yo también te quiero! ¡Adiós Eve!
Mientras yo he estado hablando con Eve, Teresa no ha dejado de masajearme
el coño por toda su superficie, pubis, vagina, ingles y ano. Ahora llega
el turno de retirar el poco vello que poseo, la sensación de ese aparato
que usa, más bien parece un vibrador que una depiladora, ¡es
sensacional! Sigue voy a realizar una llamada:
-¡Hola Jorge!
-Hola Lucía ¿Qué, te has tirado a la manicura?
-Lo estoy haciendo, ¡es fantástica! Pero no os llamo para eso. Os he
llamado para deciros que Eve ha llamado diciendo que le ha ido muy bien en
la entrevista con el Secretario General.
-Gracias. Si vuelve a llamar le das un beso de nuestra parte. Espero que
lo pases bien con esa chica.
-Así lo estoy haciendo. Mientras estoy hablando ella me está haciendo
una succión en mi coño rebosante de jugos. Está que se derrite del
placer. ¡No sabe lo que le espera! Pásame a Mirian.
-Hola Lucía. ¡Veo que lo estás pasando bien en nuestra ausencia!
-Bien es poco ¡Lo estoy pasando de alucine! Es una chica muy joven, tiene
18 años, los cumplió ayer ¡Está riquísima! Ya la saborearemos juntas
¿Te parece?
-Estoy deseando verla. ¡Hasta el sábado Lucía!
Teresa no ha podido aguantar más la excitación y mientras yo hablaba con
Jorge y Mirian que están en Bruselas me ha empezado a lamer el clítoris,
labios mayores y menores, con su boca me ha succionado todo el jugo del
que ha sido capaz, sacando fuerzas de flaquezas se ha dirigido a mi boca y
me ha besado introduciéndome su lengua junto con mis jugos y su saliva.
Mi excitación es tal que creo que Teresa está consiguiendo que me corra
como si me hubiera tocado el punto G de mi mente, está siendo una tarde
sensacional. Le digo:
-Teresa. Me estás haciendo disfrutar de lo lindo ¿Dónde has aprendido
estas cosas?
-En la agencia nos enseñan a satisfacer, es nuestro principal cometido.
-Ahora prepárate que te voy hacer disfrutar como tú nunca lo has hecho.
Le hago desnudarse, y sólo el ver su cuerpo diminuto hace que me vuelva a
correr, esta chica se está convirtiendo en mi debilidad. Tiene unos
pechos diminutos que le hace ser muy sensual y excitante, su vagina parece
la de una niña, no se le ven los labios vaginales, simplemente una bonita
e insinuante hendidura, la lleva totalmente afeitada. Me sitúo ante ella
y le doy un beso suave en la punta de la nariz y le digo:
-Teresa súbete en la mesa de masaje y ponte a cuatro patas de manera que
tu culo que de en alto. Así de esa forma podré acceder a tu vagina y
desde ahí a tu punto G o de máximo placer.
-¿Estás segura que me lo encontrarás? ¡Dicen que no es verdad que
exista!
-Tú espera, ¡verás lo que es gritar de placer!
Después de unos minutos lamiendo su precioso ano y excitar su pequeña y
estrecha vagina, cuando ya empieza ha estar más que lubricada. Introduzco
mi dedo corazón por la vagina para localizar su punto G situado a medio
camino del tamaño de la uretra. No he introducido ni tres centímetros
cuando Teresa me suelta un intenso chorro de orina, me ha puesto perdida,
pero me ha hecho estremecer. Esta práctica es habitual entre los miembros
de mi planeta, disfrutamos del pis como si de un manjar se tratara. Automáticamente
le he retirado el dedo y le he dicho:
-¿Tienes más ganas de hacer pis?
-No, Srta. Lucía ¡Perdone pero es que no lo he podido contener!
-Estás perdonada. ¡Prepárate que voy hacer que te corras!
Sigo con el cometido de localizar su punto del éxtasis total, otra vez,
cuando le introduzco el dedo en dirección a la uretra me ha vuelto a
soltar un pequeño chorro de orina. Le he localizado el punto vital y lo
he masajeado. No ha tardado ni 5 segundos en empezar a gritar de placer y
a rogarme:
-¡Por favor Lucía, siga... siga... no pare...!
Se ha corrido y se ha meado todo a la vez, la he tenido disfrutando
durante más de 30 minutos, cuando he terminado, lloraba de puro placer.
Llorando me dice:
-Lucía eres una máquina de dar placer. Me has hecho la mujer más feliz
del mundo durante este tiempo. ¡Te pido por favor que me perdones por
orinarme en tu cara! Estoy avergonzada.
Nos hemos bañado las dos juntas en la bañera y hemos estado disfrutando
durante toda la noche y parte del día del viernes. Tras asearnos, hemos
comido para recuperar fuerzas. A las 17:45 ha empezado con su trabajo, me
ha pintado las uñas de los pies, me han quedado preciosos y ha empezado
con la manicura. Siento la puerta alguien viene:
-Hola Lucía.
-¿No era mañana cuando regresabais? ¡Perdonad que no me levante! La
chica está en plena tarea.
*-*-*
Sigue
Denominación de la RAE
de Género
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